
Deje de adivinar cuándo reemplazar sus lámparas UV
La mayoría de los reemplazos de lámparas UV se realizan de forma “aleatoria”. Se colocan las nuevas lámparas en su lugar, se dejan funcionar y luego… solo se espera lo mejor. Por lo general, se realizan los reemplazos basándose en conjeturas o fechas establecidas, con la esperanza de que las lámparas sigan funcionando bien.
Nosotros estamos cambiando eso. En lugar de adivinar, vamos a incluir datos reales sobre la energía consumida por las lámparas dentro del propio ciclo de funcionamiento de estas.
Una visión real de lo que está sucediendo
Olvídese de los temporizadores simples. Ellos no le indican si una lámpara realmente está funcionando. Al monitorear el consumo de energía y las fluctuaciones de voltaje en tiempo real, podemos saber exactamente cuándo la salida de energía de una lámpara es insuficiente para ser eficaz. Ya no es necesario abrir la carcasa de la lámpara para ver si sigue funcionando bien. El sistema nos permite saberlo desde la distancia.
Los detalles técnicos
Para que esto funcione, tuvimos que ser un poco más precisos en la forma en que el balasto y el controlador se comunican entre sí. Agregamos una capa de comunicación que envía datos de energía directamente al panel de control o al PLC. Ahora puede ver la diferencia entre el tiempo que una lámpara debería estar encendida y el tiempo real en que realmente funciona.
Por supuesto, hay un costo: la adición de estos sensores hace que el suministro de energía ocupe un poco más de espacio y que la electrónica sea un poco más compleja. Además, si su taller está lleno de maquinaria pesada que genera mucho ruido electromagnético, necesitará cables blindados. De lo contrario, recibirá alertas falsas que indican que una lámpara está dañada, cuando en realidad está bien.
Una mejor manera de manejar el mantenimiento
Aquí es donde todo se vuelve útil. En lugar de cambiar 50 lámparas cada 9,000 horas, incluso si la mitad de ellas todavía están en buen estado, ahora solo se reemplazan aquellas que realmente tienen problemas. Es un gran alivio: se desperdician menos lámparas y la línea de producción sigue funcionando durante más tiempo, ya que no se realizan reemplazos innecesarios. Además, ahora sabe exactamente cuánta energía está gastando por cada proceso de esterilización. Todo se vuelve transparente.